• Categorías

  • ¿Qué se debe entender y lo que no por última enfermedad?

    En la Sentencia 255 / 2015, el Tribunal Supremo se pronuncia de nuevo acerca de las herencia hechas por personas durante su última enfermedad a favor de congregaciones religiosas.

     

    Dicha sentencia, no pone en duda la validez del artículo 752 del Código Civil, sino lo que se debe entender y lo que no por última enfermedad.

     

    Recordamos que el artículo 752 del Código Civil dice lo siguiente: "No producirán efecto las disposiciones testamentarias que haga el testador durante su última enfermedad en favor del sacerdote que en ella le hubiese confesado, de los parientes del mismo dentro del cuarto grado, o de su iglesia, cabildo, comunidad o instituto"

     

    En el presente caso, se trata de una persona que en su último testamento nombró heredera a la congregación religiosa a la que pertenecía el sacerdote que le confesaba de manera habitual.

     

    Los herederos legítimios impugnaron el testamento alegando el artículo 752 del Código Civil, al entender que la disposición testamentaria que legaba parte del haber hereditario a la confesión religiosa era contraria a la ley.

     

    Tanto el Juzgado de Primera Instancia como la Audiencia Provincial en el recurso entendieron que la disposición testamentaria sí era válida, y los herederos interpusieron un recurso de casación ante el Tribunal Surpemo.

     

    El Tribunal Supremo, entra otra vez aquí en el debate de lo que se debe entender última voluntad.

     

    En el presente caso, se trataba del noveno testamento de la causante. En los anteriores, también otorgaba a la misma congregación religiosa legados, aunque de cuantía inferior.

     

    Se da la circunstancia de que la enfermedad a la que aludían los herederos legítimos era una enfermedad crónica, y el último testamento fue redactado dos años antes del fallecimiento.

     

    El Tribunal, en este caso, entendió que de haber querido cambiar el testamento tuvo tiempo de sobra, al estar perfectamente capacitada en esos dos años para hacerlo.

    A pesar de lo que dice el artículo 752 del Código Civil, esta norma a menudo depende de la interpretación del Tribunal Supremo, ya que una persona que haya tenido una enfermedad durante un largo período de tiempo, por ejemplo un cáncer, y haya fallecido finalmente de ello, no puede quedar exento de nombrar herederos o legatarios a quien desee.

     

    La norma se elaboró para que determinados herederos o instituciones no pudiesen intentar favorecerse en lo últimos momentos de vida de una persona, y en este caso al tratarse de una persona que pudo cambiar el testamento durante dos años y no lo hizo, además de ser una congregación a la que había incluido anteriormente en los testamentos, el Tribunal Supremo entendió, al igual que las instancias anteriores, que el testamento era válido.

     

    Compartir en
  • Guía para heredar en el extranjero